Casi una semana después de su lanzamiento, y después de las impresiones iniciales, quedan claras las posibilidades y lo que podemos esperar del servicio de streaming de Apple. Disponible ya en más de cien países, su precio de 4,99 euros al mes, altamente competitivo si se le compara con rivales directos como Netflix o HBO, ha recibido duras críticas por ser incluso excesivo para el escasísimo catálogo inicial de la plataforma.

De momento solo ocho series se han presentado en la plataforma, con tres capítulos de las series y la promesa de que se irán liberando el resto con cadencia semanal. Son un buen número de horas de ficción y documentales, desde luego, y lo que está por llegar -como la prometedora ‘Servant’ producida por M. Night Shyamalan, que acaba de mostrar su primer trailer-, pero se adivinan ciertas prisas por saltar al ruedo del streaming antes de tener un catálogo realmente consistente. La escasez de catálogo puede llevar a que haya clientes del servicio que literalmente no encuentren nada a su gusto.

Dejando de lado algunos despistes en el diseño y problemas con la interfaz, entre los indiscutibles puntos a favor del servicio está la calidad de la imagen: tras unas pruebas realizadas por el fundador de FlatpanelsHD, Rasmus Larsen, se llegó a la conclusión de que Apple TV+ tenía calidad más alta de transmisión 4K que ningún otro servicio de transmisión que lo admita, superando a muchas películas de iTunes. Se calculó a partir de promedios de la tasa de bits variables empleada por la plataforma y la palma se la llevaba ‘See’, que promedió una tasa de bits de video de 29Mb por segundo y un pico de 41Mb por segundo.

El resultado es una pasmosa sensación de estar viendo contenido de una calidad técnica apabullante. Se trata de un punto a favor indiscutible para las dos series que vamos a comentar a continuación, dos de las más notables dentro de un catálogo que se ha planteado con ese valor en mente, y que se deja ver tanto en los magníficos efectos de ‘Para toda la humanidad’ como en los bellísimos parajes naturales de ‘See’, pasando por el exquisito diseño de producción de ‘Dickinson’.